Mostrando entradas con la etiqueta That's thinking. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta That's thinking. Mostrar todas las entradas

viernes, 18 de noviembre de 2011

A veces me pregunto por qué escribo, si en realidad sirve para algo todo lo que estoy haciendo.
Por una parte sé que escribo para los demás, para que se apliquen a su día a día mis palabras, en ocasiones obsoletas; pero por otra, para poder hablar conmigo misma, para expresar lo que puedo sentir a veces, o para escribir una letra tras otra sin más. 
Pero en realidad pienso que simplemente son palabras vacías, que nadie las escucha, que nadie las comprende...
Bueno, supongo que seguiré escribiendo por el simple hecho de que me gusta y de que puede que se convierta en mi forma de aclarar lo que se suponga que tengo en la mente....

domingo, 13 de noviembre de 2011

Déjame, simplemente me apetece...

¿Qué más da? Otro día más en esta mierda de ciudad... Solo me queda esperar, aguantar, sollozar hasta decir basta ya. Mientras, tú te conformas con vivir, beber y gastar. Simplemente eres feliz, disfrutas, te conformas con decir que es así, que no das más de ti. Y yo, contraria a ti, digo que no hay porque rendirse, porque redimirse de  los actos ya hechos, son meras anécdotas de un presente ya pasado. Ya no miro atrás, ni siquiera por un minuto más, no vale la pena llorar por algo que no te contento jamás...

 "Pode que só sexa unha rapaza con moito tempo de lecer..."

domingo, 16 de octubre de 2011

Cartas para ti

Sí, el pasado siempre vuelve, quieras o no sigue formando parte de ti, de lo que fuiste y de lo que eres actualmente. Pero lo peor es que lo que vuelve es lo malo, aunque también podría ser lo mejor puesto que hace que te des cuenta de lo que de verdad eres y de lo que tienes ahora.
Creo que en realidad es una prueba de la vida, simplemente para saber si sigues siendo igual de inocente y estúpida que hace un tiempo o has crecido, madurado, te has enfrentado a todos esos problemas que temías en un pasado no tan lejano, has dicho a la vida que tu coges las riendas de tu ser y que nadie más te dirige.
Bien, ahora solo te toca a ti ser la que vuelve a aparecer para el pasado, pero no como eras, si no, como eres, ahora solo mírale a los ojos ríete de él en sus narices y educadamente dale las gracias por convertirte en una persona mejor, por ayudarte a seguir adelante y a aprender de las cosas.
Porque dime, ¿de verdad crees que vale la pena estar triste, deprimido, llorar, por algo que ya pasó y que deberías haber dejado en el pasado como una anécdota de la que reirás en unos años cuando sepas que todo eso te ayudó?

"Pode que sexa unha rapaza con moito tempo de lecer..." Pero cada día gústame máis!

viernes, 2 de septiembre de 2011

Y digamos que así "filosofeo" yo: ¿Perfección?

Pensando mientras no tenía otra cosa que hacer, mis ojos se cerraban, pero mi mente los despertaba con sus  dichosos rompe(o come)cabezas.
¿Que en qué pensaba? La verdad, en unas cuantas cosas, y ni siquiera sé si realmente pensaba o intentaba nadar entre la ropa de mi lavadora.
A mi cabeza vino la palabra perfección, ¿conclusiones? Ninguna en concreto, y demasiadas en general. No, no existe, nunca lo hizo y nunca lo hará.
Aunque antes de todo la pregunta sería qué es realmente la perfección. Digamos que una definición así rápida podría ser: un conjunto de hechos o cosas que tienen una calidad inigualable, incomparable, sin defecto alguno.
¿Podrían las personas llegar a alcanzarla? Veo muy imposible que algo así suceda, somos humanos, cometemos errores, y si no lo hacemos es que algo va mal. Yo busqué a una persona perfecta, hasta debajo de las piedras, una vez creí haberla encontrado, pero resulto ser más defectuosa que majestuosamente perfecta.
Aún así, me alegro de no haberlo hecho. No sería capaz de imaginarme un mundo perfectamente perfecto, todo igual, sin una diferencia de carácter, sin diversidad... Sólo de pensarlo me recorre la espalda un escalofrío... No seríamos nada sin nuestros errores, sin nuestros defectos que nos hacen diferentes a los demás.
El mundo entero se emperra en intentar alcanzarla,  para eso está el modelo de la perfección: ser alto, guapo, delgado, ser rico, ligar, vivir mucho y morir siendo recordado.
Como suelo decir: No me gusta lo perfecto, para mí no existe, si no, todo sería demasiado monótono y aburrido, y a mí me gustan las emociones fuertes.

Dime, ¿y tú, de verdad crees que exista?

"Pode que só sexa unha rapaza con moito tempo de lecer..."

lunes, 22 de agosto de 2011

Pensar? Para qué?

Pienso, no soy capaz, simplemente estoy en ese momento tonto que aparece todo los días... Pero no entiendo por qué, no soy capaz de comprender la causa. La verdad, creo que nunca llegaría a saberlo.
Digamos que cada persona es un mundo, que cada uno es él y sus circunstancias... Sin embargo creo que mi mundo es demasiado irreal, digamos que es un sueño extraño donde el cielo es verde y el mar violeta. 
No sabes cuántas ganas de quitarme esa incomprensible sensación del pecho, me la arrancaría con mis propias manos como en una de esas pruebas tan desagradables de "Jig Saw".

Cuanto me gustaría poder dejar de pensar, decir: "venga hoy toca desconectar, sólo quiero hacer lo de siempre, pero esta vez sin nada que me impida no sonreír". Sin embargo no soy capaz de hacerlo... 
A veces pienso que cada vez me estoy volviendo loca, y creo que en realidad ya lo estoy. Pero ahora me toca decir a mi, ¿ y quién no lo está? ¿acaso alguna persona, humana, es normal?
Son las típicas preguntas existenciales que me suelo hacer cuando mi cabeza se aburre de más, y cree que pensar es una necesidad vital, ojalá no fuera así... 


miércoles, 17 de agosto de 2011

Pero soy así, me gusta

Cada vez me hace más gracia, no puedo evitarlo, creo que es una situación un tanto cómica e irreal.
Sólo doy gracias a la naturaleza por hacerme como soy, creo que sin este aguante y esta paciencia ahora mismo no sería así.
Siempre soy yo la que escucha, la que aguanta día tras otro los problemas, decepciones y tristezas de los demás. Creo que podría recopilar todas estas cosas y escribir una novela dramática, así sería uno de esos escritores de "Best Sellers" tan conocidos en el mundo entero.
Pero no sé porque, quizás por ser como soy, sí, demasiado buena en muchas ocasiones, pero me gusta hacer todo esto. Me siento mejor persona, más humana cada vez que ayudo a alguien, cada momento que estoy apoyándolos para que no se hundan en la más infinita de las miserias, en el más profundo de los agujeros que llevan al centro de la Tierra.
Creo que me hace más persona, pero aún así, a veces me cansa. Menos mal que esas personas también tiene oídos, o en este caso, ojos para poder aguantarme a mí también. A todos ellos sólo darle las gracias, y repetirles que "el confesionario" siempre va a estar ahí para escuchar ;P


martes, 16 de agosto de 2011

Sin título, no sabría cuál ponerle...

Estoy demasiado acostumbrada a sufrir, a dejarme llevar, a darlo todo por hecho y a decir que todo será mejor… Ten claro ante todo que soy una testaruda como la que más, que no me doy por vencida a la primera de cambio, pero que sobre todo me vestiré nuevamente de Atlas.
Y todo para que, como te lo dijera bajo la luz naranja de la típica farola de calle, ese mundo de cristal no se rompa. Aunque esté oscuro, lo guardaré en mi mochila marrón, e iré hasta la Osa Mayor si hace falta para traerte esa luz que necesitas para poder respirar. Guardaré ese planeta en un mar transparente y cuadrado a forma de pecera para tenerlo vigilado en todo momento.
Sólo me queda decirte que mi mundo está hecho de cristal blindado, duro, pero que a pesar de ello tiene un punto débil. Si por algo se descubriese todo se podría caer, y ya nada, ni el mítico Super Glue que todo lo pega sería capaz de arreglarlo. Aunque yo sea ese Atlas indestructible, también tengo mi talón de Aquiles, y en cualquier momento podría darse a conocer.
No soy de piedra, lo sabes, y necesito saber que estás ahí, que hay algo en lo que poder agarrarme cuando me caiga desde la terraza de mi cuarto piso. Únicamente necesito un poco de ese te quiero, una pequeña porción día a día, como una rutina, una acertada rutina. Te doy, te dí y te daré millones de ellos diariamente, pero hazlo por mí, no soy tan fuerte como había creído. Necesito tener a alguien ahí, a algo que me recuerde que no sigo en un sueño que acabará con las primeras gotas de lluvia del otoño. Que nada de esto terminará cayendo como las hojas de los árboles… También te has dado cuenta de que soy demasiado, digamos, especial para todo esto, que lo doy todo aunque a veces parezca nada. Dime, alienta mis ganas de más, diciendo que lo sientes, que lo harías tú también.
Creo que llevo demasiado tiempo anhelando una compensación por todo lo que me ha ocurrido, por todo lo sufrido, por todo en general.
Acuérdate de esos tres caminos: el de los ricos que ninguno de nosotros podrá escoger, el fácil que simplemente es acabar con todo y no esforzarse, y un tercero que sería el más correcto, en el cual todo se basa en apartar troncos del medio, saltar vayas, lastimarse, pero finalmente tener éxito.

"Pode que só sexa unha rapaza con moito tempo de lecer..."