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lunes, 4 de febrero de 2013

SINCERIDAD, AZUL, ZAPATOS


Pretendes ser un autómata más, un guiado de la rutina, un trapo tirado en un patio interior que pasa desapercibido hasta que desaparece con el tiempo.
Sin embargo tus zapatos te delatan, has caminado demasiado, con pasos de plomo, sobre unas Martens sin punta de acero.
Me han dicho que nunca debería haberte conocido, y por el contrario necesito hacerlo. Tu sinceridad se me antoja como una vela encendida en una noche fría, en la que me acuesto bajo mis mantas llorando por un ficticio miedo.
Un pan multicereales me recuerda que me levante, que deje de soñar con canciones tristes y cielos azules que se rompen con cada relámpago destelleante y ensordecedor.


miércoles, 7 de noviembre de 2012

Amor, locura, miedo

El hielo que me recubría parecía estar ardiendo en llamas, aunque yo me seguía sintiendo fría, sin sangre recorriendo mi cuerpo y todo porque el miedo quería apoderarse de mi ser y mi mente.
Una gran locura parecía querer convertirse en mi nueva personalidad, amedrentándome, cansando mi ser, arrebatándome los pensamientos sin apenas dejarme reaccionar.
Pero ese miedo y esa locura nada hacían por propia voluntad, algo había, en las tinieblas que a ambos  producía en mi interior, que los guiaba, que ordenaba cada uno de sus movimientos, involuntarios en mi.
Durante un tiempo algo me quiso cegar, una luz que no parecía tener camino que seguir, por el que guiarme, que me destinará de una vez por todas. 
Al final y sin que apenas esperarlo el hielo en mi piel desapareció, evaporándose.
Un cálido beso involuntario e inexistente rozó la piel de mi hombro, una caricia invisible y confortadora, descubrió mis ojos ante algo, mostrándome una sensación...
Un amor repentino, lento y templado; un sentimiento cariñoso y rebelde. Algo que me empezaba a recoger en puentes de abrazos. Levantándome con delicadeza, cubriéndome con un impoluto manto mi ser. Despertando así, un motivo por el que poder caminar, sin miedo y locura, luchando contra la nada.


"Pode que só sexa unha rapaza con moito tempo de lecer..."

miércoles, 20 de junio de 2012

Paciencia, calma, valor

     Recostada sobre mi banco, reteniendo un humo en mis pulmones que me sabe a lentitud... Es de noche, pero en mis ojos aún existe una luz artificial que no tiene origen, me la imagino en mi cabeza, como un sitio dulce cada vez que me duermo.
     Y vuelvo a saborear un olor que me huele a calma, que me transporta por el aire mezclándome con las notas perfectas de una suave pieza de piano sin rumbo.

      Con mis manos me dispondría a construir de nuevo, con pequeñas piezas de nubes imaginarias que se dispersan por mi mente, ese momento en el que los primeros rayos de luz pretendieron despertarme de mi sueño. Sin embargo fuiste tú quien mantuvo ese sueño vivo, que poco a poco ya se termina como esta canción.

     Dicen que la paciencia es una de las mayores virtudes, pero en mí ya es un defecto. A cada paso inequívoco que doy mi rabia aumenta, al igual que cuando en frente de un papel las palabras se me escapan por las pupilas, por la garganta como un vómito que pretende contrarrestar las lágrimas que me secan la cara.

     Ahora en mi cabeza solo ronda un pobre violinista judío destrozado por el tiempo, que toca para mí una de las canciones más tristes y bellas que jamás se harán partitura. Los tonos agudos empapan mis ojos y la nieve parece caer a mis lados como en el más oscuro invierno.

     Me estoy volviendo loca, mi cabeza da vueltas y mis párpados no quieren que vea. Me siento atada a la silla de mi escritorio y parece que a mi alrededor vaguen fantasmas sin cara. Me desespero, mi estómago me advierte como mi mundo se vuelve cada vez más vertiginoso. Mi interior me llama cobarde, asegura que el valor que algún día pretendía tener ha desaparecido por el estúpido miedo al fracaso, al "querer y poder" pero nunca "llevar a cabo"...

     Finalmente me despido de ti, durmiéndome con tu imagen....



"Pode que só sexa unha rapaza con moito tempo de lecer...."

lunes, 2 de abril de 2012

Crítica universal de una historia nada peculiar

Y era una de esas pijas de pueblo, con sus zapatos Tomy, sus pantalones Pepe y su camisetita de Polo.
Para levatarse, su desayuno continental bajo en grasas, un gajo de naranja y un café con leche hiperdesnatada.
Su comida favorita era el rollito de "fua" duchado en una salsa de soja hecha a base de caviar caro, muy caro.
Su único problema estaba dentro de si misma, dentro de su atraccion fatal, dentro de un armario que cada vez le dejaba menos espacio. 
Y así, una putilla de sábado noche, "yo me tiro a tres tíos", salió, se escondió debajo de las sábanas y gritó a las puertas del armario rococó.




"Pode que só sexa unha rapaza con moito tempo de lecer..."

lunes, 5 de marzo de 2012

ESPEJO-PÍLDORA-DISECADO

Estoy sentada, quieta, con mi mirada fija en frente a mi espejo, En él tengo mis recuerdos pegados y enmarcados en cuadrangulares neuronas.
Soy insensible, me siento inmutable y perdida ante esto que llaman vida. La compararon con un camino, creo que se han equivocado y la salida se ha perdido, también puede que Darth Vader la haya escondido en la oscuridad de la noche.
Mi cara... me fijo y aclaro la vista... Es intemporal, parece disecada por el tiempo. No se mueve, ni siquiera parece que la sangre la recorra, aquellos alegres músculos que salían como felicidad están en busca y captura.
Oigo a mi cerebro, le dice a mi mano: arriba, centro, introducir. ¡Mierda! Otra vez sin píldora en la mano, tocará curar la vigésimo primera mordedura... Echo de menos esas grageas mágicas, si, como las de Harry Potter.




"Pode que só sexa unha rapaza con moito tempo de lecer..."

Es tuya modernilla!