martes, 17 de junio de 2014

Where is my mind?

Volar entre consonantes y vocales, olvidando momentos y sitios. Despejando la mente con sonidos graves entre humo de menta.
Me dispongo a hacerme un lavado de cerebro, a intentar olvidar pecas y el color marrón. A sudar sentimientos y llenarme de música instrumental.
Solo te pido seguir jugando a pasarnos la pelota, a contraatacar con mensajes de despedida y a preguntarnos lo obvio.
Pero me sigo perdiendo entre mosaicos verdes y preguntas desaparecidas. Alucino con camisetas negras y púrpuras, y veo sombras de recuerdos en cada esquina.
Solo una bandera de colores se interpuso entre dos pensamientos, que previamente grité a un amanecer oscuro.
Y el sonido del piano en mi cabeza sigue intentado hacerme recordar, infiltrando conversaciones y paseos, como un tratamiento de electroshocks.
Mi perdón se sigue repitiendo, intentando presionar el botón de retorno.


"Pode que só sexa unha rapaza con moito tempo de lecer..."

martes, 27 de mayo de 2014

Una letra impronunciable.

A veces desaparezco de mi misma. Mi cabeza llora y mis manos gritan de ansiedad. Me arrancaría cada pensamiento y te echaría a ti. Pero ese barco es demasiado grande, tan pesado como las nubes que me rodean. Disiparía cada roce y respiración. Quemaría tu olor, como el incienso, pero ese aroma me perseguiría sobre lobos sangrientos que se esconden en el sol. Y mientras, me refugio en la luna, en el cráter más profundo, tocando la oscuridad con cada palabra inconexa.
Mis dientes gritan que mis ojos solo ven lluvia y arcoiris grises. Y la madera de mi habitación se arrepiente de tus pisadas. Mientras, unos tambores suenen entre verde y marrón, incomodidad y un poco de desesperación.
Un "THE END" perdido de la película más agria me mira con ojos de miedo, retrocediendo con pasos pegajosos y algo mentirosos. Las ondas electromagnéticas de cada teléfono van sembrando tumores tristes y fútiles. Así, yo sigo escribiendo en un estrés constante que podría ser energía en la dinamo. Un par de pulmones se escupen aire ennegrecido, mojado por cada beso lanzado a la nada. Yo dejo de arrepentirme, nunca más sangrare pensamientos inútiles.


lunes, 29 de julio de 2013

Teletransportación

Cierro los ojos, en este instante todo lo que tiene que ver con el exterior de mi mente no existe.
Una sensación de vacío inunda mis pulmones. Poco a poco mi piel se eriza, desde los dedos de los pies hasta la cabeza.
Te pienso y mi cabeza empieza a imaginarte. En las yemas de mis dedos siento como acaricio tus labios, y en mis labios siento tu piel.
Sin embargo, solo mis oídos escuchan te quieros callados. 
Al final siempre desapareces, el vacío de los pulmones invade mi cuerpo quemándome por dentro.
Abro los ojos y me acurruco como un niño, intento imaginarte. Pero esta vez no puedo evitar llorar al recordarte...

Mientras, escucho a lo lejos, en susurros: Te echo de menos  

lunes, 8 de julio de 2013

Un sueño demasiado real.

Es insufrible no tenerte.
Cerrar los ojos e imaginarte sonriendo, como siempre lo hago. De repente abrirlos y saber que no puedo ni tocarte.
Buscar en el hueco de mi almohada ese abrazo que quedó pendiente tantas veces.
Soñarte como el mejor regalo, aunque cuando me despierto ya no siento como recorro tus labios con la yema de mis dedos.
Repetirte una y mil veces lo bonita que eres. Repetirme mil y una, que el susurro que quiere salir de mi boca solo tocara el aire, no tu oído.
Pedirte que me calles, creando promesas en el aire,
Preguntarme como te echo tanto de menos, respondiéndome con solo pensarte.
Que me queme el pecho porque no te tengo.
Sentir que poco a poco te estás quedando con una parte de mi.
Necesitarte.

martes, 18 de junio de 2013

Silencio entre sombras

Me apetece acostarme en una playa, al calor de unas manos casi desconocidas.
Cerrar los ojos y utilizar un brazo ajeno de almohada.
No hablar utilizando esa boca extranjera de cerradura.
Despertarse y ver que estás soñando despierta.
Mirar a las teclas del ordenador, sintiendo como queman tus pulmones.
Toser una y otra vez, saber que ya no hay marcha atrás.
No saber escribir, callar.


jueves, 13 de junio de 2013

Cidade proletaria

Sabía que chegadas estas alturas non me iba resistir...
Boto de menos esa cidade en costa que tanto me gustaba recorrer, buscando en recunchos cousas imposibles, observando con cada nota da música do violín.
Boto de menos poder rirme tódolos días, porque sempre, sempre había algo polo que sentir ledicia.
Boto de menos a cada unha das persoas que coñecín un día, e algunhas xa desapareceron. Douvos as grazas, porque cada un de vós fuchedes a miña rutina.
Boto de menos quedarme sen voz, con bandeiras e megáfonos na man. E correr, sentarse, tropezar.
Boto de menos tantas cousas... Que se chego a mencionalas todas afundiría, como un corpo morto na auga dun océano calquera.
Pode que continue con esta memoria, pero agora non podo.
Historias dunha terra de cuncas e de mar
que xuntos coñecemos na voltas que a música nos da.

jueves, 23 de mayo de 2013

Supongo que todos tenemos derecho a recordar, ¿no?

Yo ni debería escribir esto...
Pero algo me ha hecho recordar. Esta vez ha sido una canción la que me ha embarcado a través de un río.
Me quedé dormida, y al poco tiempo me desperté entre unas rocas, era casi de noche. Y de repente me encontré con una piedra, en la que hace un tiempo alguien dejó grabadas dos letras, entre gritos de "Celtia" y risas escandalosas de vergüenza ajena.

Y finalmente desemboco en esa frase en la que solo quería saber que tal iba todo.

Supongo que todos tenemos derecho a recordar, ¿no?
Al fin y al cabo...
 
"Pode que só sexa unha rapaza con moito tempo de lecer..."